Jawhara de Maïssa Paris es un eau de parfum sorprendente. Su nombre nos hace pensar en una perla de directamente del Mar Arábigo. Este nombre comercial, que en realidad se traduce como perla en árabe, nos hace pensar objetivamente en una perla olfativa. Su seductor envase y el color rosáceo de su elixir son un homenaje a una joya perfumada. La dulzura que revela a la vista es una técnica de marketing atractiva y seductora que nos incita a saber más sobre este producto.
Su agradable y sonrosado encanto nos transporta a un vergel frutal donde se mezcla la flora más bella de las tierras soleadas. Esta es la sensación que nos evoca Jawhara Maïssa Paris.
Esta fragancia, muy solicitada actualmente en Francia, se ha convertido en una apuesta segura de la marca "colecciones privadas".
Jawhara Maïssa Paris: aromas sensuales que no se pueden ignorar
Colocada frente al espejo del cuarto de baño, Jawhara es un eau de parfum muy fresco y tranquilizador después del lavado. Es fácil de usar para reavivar los sentidos y revelar los mejores aromas de la naturaleza.
Su aportación afrutada desde la primera pulverización es ligeramente ácida. Mezcla un contraste cítrico que crea un espíritu de confusión. ¿Es el mandarina o sabor a limón? La nota alimonada está muy presente. Sin embargo, el fruto híbrido llamado "bergamota" reproduce este espíritu ambivalente entre las notas alimonadas y anaranjadas. Un efecto ligero y agradablemente picante realza el olfato y crea un aroma delicioso.
Un espíritu terroso y amaderado y floral que se apodera
Jawhara Maïssa Paris es una fragancia muy oriental, de inspiración árabe. Su etiqueta parisina no cambia en nada este principio. Marca la voluntad de entrar en un nicho muy solicitado, con una filosofía fuertemente influenciada por la "industria del toque olfativo francés".
Aquí destaca el pachulí, uno de los aromas más apreciados en el mundo de la perfumería oriental de lujo. Aporta la intensidad deseada, muy fresco, ligeramente alcanforado y a la vez terroso.
En un ambiente tropical, el absoluto de flor de naranjo refuerza esta nota de corazón. Es un sustituto perfecto de la nota de cabeza, haciendo una clara transición.
Esto se traduce más bien en un aroma floral suave y muy perfumado. Mucho más sensual, este aroma evita que el pachulí cree un efecto abrumador. Esta magnífica simbiosis aporta cuerpo y una irresistible y esperada sensación de anticipación.
Un final ambarino con chispeantes notas de vainilla
La nota de fondo del eau de parfum Jawhara Maïssa Paris es deliciosa e inconfundible. Mezcla ámbar blanco, con su embriagador frescor oceánico, que se adhiere bien a la piel.
En la estela, dura horas. Cuando la vainilla se encuentra con el ámbar, crea una dulzura tropical con notas ligeramente dulces. Este sutil aroma, típico de los perfumes orientales, crea una sensación muy suave y duradera.
