Shahrazad por Lattafa Perfumes
Shahrazad tiene todos los ingredientes de una seductora obra maestra. Y queda claro desde los primeros momentos. Aquí, Lattafa Perfumes consigue hábilmente ir en contra de las expectativas y las tradiciones. En lugar de ofrecer una fragancia compleja y sobrecargada con un sinfín de aromas golosos, Shahrazad resulta ser un auténtico viaje olfativo, que te lleva desde las primeras impresiones dulces hasta una belleza sobria y sutil.
Armonizar para seducir mejor
Compuesto de vainilla, cardamomo y azafrán, este eau de parfum no tendría problemas para situarse entre los aromas más dulces de la marca. Dicho esto, la expresión inicial de la vainilla no es ni demasiado pronunciada ni demasiado prolongada. Es un suspiro, casi inesperado, que rápidamente da paso a los aromas amaderados del oud. A partir de ahí, comienza una sinfonía de acordes. Del guayaco al cipriol, todas las notas armonizan consecutivamente con el oud para crear un conjunto sorprendentemente cohesionado.
Así, a pesar de la notable presencia de aromas fuertes y notas fácilmente identificables, Shahrazad de Lattafa Perfumes consigue crear una fragancia sencilla y agradable. Esta fragancia se eleva por encima de la sofisticación habitual de las fragancias seductoras para presentar una belleza que no se esconde tras el artificio, sino que se sostiene por sí misma.
La sutileza de las fragancias orientales
Verdadero arquetipo de fragancia oriental preciosa, Shahrazad de Lattafa Perfumes tiene una vida relativamente larga y una proyección satisfactoria. Es una fragancia con notas amaderadas y golosas que siempre dejará espíritus conquistados a su paso.

